Cómo escribir un Storytelling

Para escribir una historia no es necesario ser un buen escritor, pero si es necesario tener algo que contar y que sea interesante o tenga contenido que aporte constructivamente, incluso sobre lo que no habría que hay que hacer.  El contenido de calidad es algo relativo, puesto que no todo el mundo tiene la misma opinión, ni le atraerá el contenido que aportemos, pero si aporta para mejorar cualquier aspecto, es de calidad. Escribir una historia es parecido a escribir un blog, pero en lugar de centrarnos en el aspecto digital, nos centraremos más en la finalidad de acabar encuadernando un libro tradicional con sus tapas físicas.

Toda historia, ya sea literaria o audiovisual, debe contar con un buen storytelling bien estructurado en tres bloques; planteamiento, nudo y desenlace. Sin olvidar un pequeño prólogo para poner en situación al lector sobre los hechos que narramos, si están basados en hechos reales, porque contamos la historia, profundizar algunos detalles relevantes, también, estaría bien una breve presentación del autor y unos créditos con sus agradecimientos estaría muy bien.

El Planteamiento es la presentación de la obra, en donde el autor o narrador presenta los personajes y el decorado de la obra, con el mayor detalle posible sin enrollarse demasiado, se trata de ser breve, conciso y directo para enganchar al lector sin aburrirle demasiado. Puede usarse métodos como el humor, la comedia o el drama para envolver la historia con un haz de misterio que enganche desde el principio.

Una vez hemos presentado la historia, nos adentraremos en el nudo de la misma, enrollándonos en los máximos detalles posibles, sin aburrir demasiado para no cansar al lector, pero ponerle en situación e intentar transmitir la idea y las emociones que nos ronda por la cabeza cuando nos ponemos a escribir esa historia tan maravillosa que se nos ha ocurrido relatar. La clave está en que si al propio escritor no le gusta la idea tampoco le va a gustar al lector. Un truco para darle rienda suelta a la inspiración, es escribir todo lo que se nos ocurra, con notas incluidas, después ya iremos moldeando las palabras para darle coherencia al texto y no repetir palabras buscando sinónimos. En el nudo, también, de igual manera que entramos en materia con los detalles que hemos planteado al principio, hemos de sentenciar la obra conforme vayamos finiquitando la obra, dejando la guinda del pastel para el desenlace.

En el Desenlace es donde le daremos un final feliz a todo el embrollo del nudo de nuestra historia. La idea es darle una solución a los problemas creados durante el nudo. Alternativamente, también, se puede dejar un final abierto o dramático para darle un final diferente y misterioso, o en caso de que vayamos a continuar escribiendo una serie de libros.

Una vez tengamos la historia relatada, viene la parte más complicada o entretenida, la corrección ortográfica y releer varias veces para reestructurar posibles incoherencias. Es bueno que le dejemos una copia de nuestra obra a alguien de confianza porque más de dos ojos ven mejor y para realizar un sondeo desde otra perspectiva y no idealizar la obra demasiado por la perspectiva de cariño del autor, ya que escribir un libro es como tener un bebé al que vas cuidando y viendo cómo crece a medida que vas escribiendo, corrigiendo, editando, paginando y, finalmente, publicando la obra.

Espero que os inspire a escribir un libro, un diario o historias en secreto para vosotros mismos, no dejéis de escribir, escribir alimenta el alma organizando nuestras ideas que, posteriormente, pueden aplicarse a la vida real. Contadme, también, si habéis escrito un libro o varios y así os días a conocer vuestra obra. En mi caso podeís encontrar mi libro en el menú del Blog personal y en el apartado de Cicloturismo MTB una guía interactiva de tapa blanda y digital sobre el Camino de Santiago. Os leo y gracias por vuestro comentarios!!