2 décadas dedicado al Soporte IT

Ya son 2 décadas cotizando en la SS, aproximadamente, porque en estos 20 años consecutivos contabilizo, también, un par de años de proyectos intercalados, sumergidos y algún mes sabático. Pero, ya son 20 años dedicado al servicio de las tecnologías de la información, el soporte a usuarios y la microinformática. Los primeros 8 años más corporativamente a nivel interno de las empresas y los últimos 12 años formo parte más de un gran proyecto de telecomunicaciones a nivel nacional y que me ayuda a conciliar mi vida personal y profesional, como pocas empresas tienen la suerte de hacerlo.

Para mí, todas las experiencias han sido positivas y he tenido la suerte de conocer, compartir y aprender de compañeros y mejores personas. Incluido los jefes que, al fin y al cabo, también son compañeros en rangos superiores. Especialmente, las empresas KEMIT S.L. y JAZZPLAT SLU han sido las empresas que han moldeado mi perfil y he podido dar lo mejor de mí más largo plazo, para seguir avanzando en otras etapas de la vida.

Entremedias he pasado por varios proyectos y colaboraciones de más corto y medio plazo, no obstante, la intensidad de aprendizaje y transmisión de contenidos ha sido casi tan intensa. Incluso, más si cabe, porque los proyectos cortos te obligan a salir de la zona de confort, para mantener el nivel y ganarse la confianza del equipo. He tenido la suerte de que empresas de gran prestigio como I3E Informática, Serbatic, Zemsania, Praxair, sin olvidarme de pequeñas empresas, comercios y particulares que han confiado en mi profesionalidad y personalidad.

Incluso, una señal de tomar buenas decisiones, a pesar de algunas crisis de los mercados, es el de mantenerme firme en la misma linea profesional; las TIC y Telecos. Aunque todo no es suerte, ni me gusta confiarlo en la suerte, sino en el buen hacer de los equipos que me he encontrado y el de mi voluntad férrea madurada con los años, la experiencia, las costumbres y la educación. Aunque no me gustan mucho los balances, de vez en cuando me gusta mirar atrás para ver todo lo que he logrado, poner los pies en el suelo y coger aire de nuevo para no perder ese optimismo que me caracteriza para responsabilizarme de mis tareas, incluso aquellas tareas más tediosas pero necesarias para seguir avanzando.

Siempre que llega este  momento y hago balance desde que inicié mi último proyecto, me doy cuenta de cómo evoluciona una empresa como el Grupo Orange año a año. Hoy, hace doce años, fue cuando entré a trabajar por primera vez en un CallCenter a nivel nacional antes que Jazztel fuera comprado por el Grupo Orange, y cuando recuerdo todo el proceso, me lleno de sensaciones, emociones y momentos de esos que se viven con mucha intensidad desde el día de la formación hasta el día de hoy. Siempre recordaré una frase que nos dijo el primer formador, Valentín, un saludo desde aquí y gracias por convertirnos en unos “máquinas”.

«No cualquiera sirve para servir,

no por conocimientos sino por paciencia«.

#ReflexionesTécnicas

El sentimiento de pertenencia a una gran compañía es algo especial. Quizá el Grupo Orange no sea la mejor compañía, pero si la más honesta de todas, creo que ya tengo cierto rodaje profesional para ser objetivo. Aunque no sea la única compañía con grandes aspiraciones y motivaciones, el ambiente de fraternidad que se vive desde dentro de una de las plataformas internas como JazzPlat España, de las más jóvenes además y local de una ciudad media con una calidad de vida humilde como Guadalajara, es inmensa.

Aún recuerdo aquel primer día que me llamaron por teléfono para realizar la entrevista. Reconozco que no recordaba la oferta ni la plataforma, pues por aquél entonces andaba en un envío masivo de curriculums para sobrevivir sin salir de mi línea profesional. Recuerdo la sensación de confianza a ciegas e ilusión de la primera toma de contacto, al principio llegue a pensar que se trataba de venta ambulante de servicios de telefonía, más adelante pude comprobar que se trataba de aplicar los servicios técnicos a dichas ventas y, aunque suelo decir que “no es el trabajo de mi vida”, me gusta lo que hago porque me gusta sentirme útil a la sociedad y transmitir mis conocimientos técnicos a los más desfavorecidos técnicamente.

El desarrollo dentro de la compañía tuvo sus momentos duros sobretodo los inicios, por tratarse de una plataforma joven abriéndose camino entre las competencias digitales, pero reforzado con un gran equipo humano que daba su mejor versión cada día. No fue hasta 2015 que empecé a ser consciente de la gran labor que la plataforma y la compañía estaban ofreciendo al mundo y, concretamente, a nivel nacional en España. Prueba de ello fue la OPA de mercado lanzada por el Grupo Orange para hacerse con la marca Jazztel, comandada por JazzPlat España.

“Es complicado contactar con vosotros” escucho a veces, y hay que reconocer que es verdad. Pero, también hay que reconocer que una gran compañía requiere de una centralita que organice todos los departamentos de manera automatizada. No obstante, desde entonces, ha mejorado mucho las comunicaciones y automatizaciones, así como aplicativos internos, fusionando el conocimiento técnico de la marca Jazztel con la gestión administrativa del Grupo Orange, foman un combo muy competente.

Empleado, técnico, recadero, secretario, psicólogo, compañero o simplemente un teleoperador más en la sala de trabajo para hacer una tarea más. Es cierto que a veces tenemos que hacer de teléfono de la esperanza con algún cliente frustrado e incomprendido, o lidiar con algún marrón causado por alguna praxis por las prisas, pero son cosas del directo y del servicio de una compañía en la que las interacciones con muchas personas en muchos roles van cambiando y hacen que te enriquezcas a todos los niveles, profesionales y humanos, de manera muy especial.

Para mí, estos doce años han sido de pura pasión e intensidad, como la primera vez que empecé a trabajar, con proyectos de innovación en una compañía que tiene un impacto espectacular cada vez que se mueve y hace algo nuevo, diferente, innovador. Con todas las miradas encima y todo lo que conlleva en una sociedad cada vez más interconectada, queriendo honrar y formar parte cada día en la historia de las telecomunicaciones, y con el futuro que queremos construir por delante. Genera una responsabilidad especial que te obliga a dar lo mejor de ti cada día.

Hoy cumplo doce años siendo teleoperador y 20 que suman al Soporte IT. Doce años pensando hacia dónde vamos a ir mañana, trabajando en el hoy, y mirando de reojo al ayer para hacerlo como nuestros antecesores, para dejar la misma responsabilidad a nuestros sucesores. Y me siento feliz y contento con sus días buenos, reguleros y de marrones hasta arriba también.

Dadas las circunstancias económicas del país y mundiales, que no han mejorado mucho, entré sin saber si iba a estar mucho o poco tiempo en esta compañía. Pero entré motivado con ganas de hacer cosas, de transformar cosas, de aprender y, por qué no, de enseñar, dando ejemplo de como se hacen las cosas (cada cual) desde nuestro respectivo eslabón de la cadena.

Llegado un momento en la vida, asumo que no existen las estabilidades, ni tampoco son buenas para seguir aprendiendo dentro de la zona de confort, tampoco me he planteado puestos superiores porque me gusta dar mi mejor versión en las “trincheras” de la primera línea.

Tampoco busco vivir para trabajar, ni trabajar para vivir, simplemente, busco vivir y trabajar en cantidades proporcionadas porque ambas forman parte del pack de vivir con intensidad la vida. Y puedo garantizar y garantizo que he recibido inmensas cantidades de intensidad y vitalidad.

Siempre he tenido la gran suerte de contar con grandes compañeros, y aprender de ellos, como no  podía ser menos también en JazzPlat España y del Grupo Orange. Gracias a ellos he podido desarrollar mis habilidades en las únicas competencias que, físicamente de campo, no he llegado como es el caso de las centrales, OBAs, OLT y repartidores. También gracias a todos los asociados, proveedores, clientes y mantenedores de nuestras redes, que también me han ayudado a ser mejor profesional y mejor persona.

Gracias a todos y gracias por dejarme formar parte de esta compañía, aunque la vida se abre camino y cuando termina una era, la nueva nos espera.

El que no sirve para servir, no sirve para vivir.

#ReflexionesTécnicas

La vida son etapas y aunque a veces la sociedad tiene tendencia a no valorarlas por encasillarse en la estabilidad y por ende deja de progresar por muchos conocimientos que tenga. Aún y así, considero que existe una relación entre todas las etapas encadenadas, por muy diferentes que puedan ser, no seríamos lo que somos hoy sin el desarrollo anterior. La vida es como un juego de azar, vas moviendo ficha y cada casilla te lleva al siguiente nivel.

Actualmente me he establecido en un nuevo proyecto de logística y soporte gracias a NORTEMPO e ICP, empezando temporalmente hasta establecerme fijo en la plantilla con el máximo compromiso posible. Cada vez valoro menos la estabilidad y más el compromiso, es por eso que no mido la experiencia en años sino en instantes, como la vida misma. Y ese es un aspecto que comparto con la filosofía logística, cada día que pasa es una aventura y cada cliente o compañero es como una lectura de libro. A veces pasas página y otras lo archivas en tu aprendizaje.

No sé por cuánto tiempo durará esta etapa, porque nunca sabemos qué adversidades o consecuencias nos depara el futuro a todos los niveles, ojalá al menos por 10 años, la cuestión es que daré lo mejor, aprendido y por aprender, de mi.

Como me planteo el futuro…

Además, de manera secundaria y adicional, estoy empezando a rentabilizar los frutos de mi hobby personal, el ciclismo y el deporte, no solo como un desestresante y antidepresivo natural para evadirme de lo cotidiano, sino que, cada vez me veo más preparado y motivado para abrir o renovar proyectos entorno a los viajes de autor compaginando la servidumbre tecnológica. Creo que, de cara a los nuevos empleos del futuro, ser nomada digital es una ocupación que encaja bastante bien con mi perfil profesional y personal.