La Red Social más antigua de la historia.

El ser humano es un ser racional de costumbres, sobretodo de costumbres, cada vez estamos más acostumbrados a rescatar algunas modas del pasado como una segunda y hasta tercera oportunidad, incluso modas que en su tiempo se consideraban demasiado aburridas o retrógradas, denominándolas ‘vintage’ para remasterizar ese pasado con aire fresco, haciendo triunfar una moda que en su momento no triunfó, o por el contrario, hundir una moda que en su tiempo fue tendencia e incluso haberla mantenido y resultar ser su final decadente.

 
 
Por otro lado, es una prueba que resume que la sociedad actual vive del pasado y piensa hipócritamente en el futuro. Pues no podemos centrarnos en el presente para vivir el futuro, si seguimos centrados en el pasado. Pero ese es otro tema, que además se desvía ligeramente del ámbito tecnológico.
 
 
El tema de las modas viene a cuento tecnológicamente, porque, ya en la época del Renacimiento existían temas que relacionamos con internet, como el intercambio rápido de información (la piratería intelectual, los hackers, informaciones extraoficiales, etc.).
 
La aparición de la imprenta y la revolución científica propiciaron que algunos impresores tostasen libros sin pagar derechos. Había espías que rompían secretos industriales para venderlos a otros países. El creciente acceso a la cultura levantó protestas por el exceso de publicaciones. ¿Os suena familiar?
 
Y es que el Renacimiento fue la época en que se vivió, al menos en Europa, el mayor impacto de nuevos conocimientos de la historia. Más que hoy, pues el continente americano había vivido aislado de Europa, Asia, África, y por lo tanto, en este lado del mundo se desconocían las especies animales o vegetales endémicas del Nuevo Continente.

 

 
Dos ejemplos precursores de los fenómenos que hoy vivimos en nuestra era digital, podrían ser los siguientes;
 
 
Lutero, el primer tuitero:
En 1517 el fraile agustino alemán Martín Lutero colgó, literalmente, de la puerta de la iglesia de Wittenberg unos papeles que exponían sus 95 tesis contra el tráfico de indulgencias. Y es que las entradas de los templos servían como tablones de anuncios, a modo de red social de microblogging.
 
Cada una de las tesis, todas escritas en latín vulgar, contiene menos de 140 caracteres, el tamaño de un tuit. Después se imprimieron y tuvieron un gran impacto, pues provocaron la escisión de la Iglesia y el nacimiento de la reforma protestante.
 
 
 
Falsificaciones, apócrifos y ‘fakes

Como suele ocurrir con la expansión de información, no todo lo que se imprimía en la Europa renacentista era auténtico, algunos de los textos antiguos que se publicaron; como la Historia de la destrucción de Troya escrita por Dares Frigio, crearon dudas entre los expertos y así surgió un escepticismo general sobre las obras de los clásicos griegos o los primeros autores cristianos, lo que podríamos denominar como ‘fakes’.
 
Un caso célebre fue el del Quijote de Avellaneda (1614), la falsa segunda parte de la obra cervantina. Hoy día circulan muchos fakes por la Red, como la foto trucada de la agonía de Hugo Chávez, que El Paíspublicó pensando que era auténtica.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s